LA DEPRESIÓN MATA, AUNQUE NO HABLES DE ELLA

El suicidio es la segunda causa de muerte juvenil mientras que la depresión es la primera causa de enfermedad y discapacidad entre los adolescentes.

La tristeza crónica mata. Y si eres joven o adolescente aún más. El suicidio es la segunda causa de muerte juvenil, mientras que la depresión es la primera causa de enfermedad y discapacidad entre los adolescentes según la Organización Mundial de la Salud. Si existe una verdadera enfermedad silenciosa es la depresión. En muchas sociedades sigue siendo tabú y la persona no solo tiene que combatir la enfermedad en sí, sino también el estigma asociado a ella. En lugar de encontrar apoyo como lo haría en caso de tener un cáncer o una lesión física, encuentra incomprensión y arrastra la vergüenza de una enfermedad aún estigmatizada. De esta manera, las consecuencias de una precaria salud mental, como el suicidio, se elevan alarmantemente.

En España, por ejemplo, el número de suicidios duplica al de los muertos por accidentes de tráfico, siendo más de diez españoles los que se suicidan a diario. Debido a este estigma, algunos creen que la depresión se puede superar con mera fuerza de voluntad, y no con un tratamiento adecuado. Esta enfermedad afecta el 5,2 % de la población.

La depresión se caracteriza por una tristeza persistente y por la pérdida de interés en las actividades con las que normalmente se disfruta. La depresión juvenil es aún más difícil de prevenir, porque creemos que la adolescencia siempre es una época feliz y libre de preocupación aunque no sea así.

En el caso de los niños y jóvenes, otros síntomas de esta enfermedad son el retraimiento, la irritabilidad, el llanto excesivo, la dificultad para concentrarse en la escuela, cambios en el apetito o dormir más o menos de lo normal. Y aunque esta enfermedad ocurre durante la adolescencia, si esta no es tratada durante esta etapa puede arraigarse a la adultez y generar mayores problemas en la salud.

depresion adolescente

Estar rodeado de un entorno violento también influye negativamente en la salud mental. Ser víctima o testigo de un acto de violencia o bullying es uno de los factores que puede desencadenar un trauma sobre todo si no se cuenta con mecanismos internos y apoyo profesional para afrontarlo.

Es un buen momento para hablar de esta enfermedad tan silenciada y recordar que existen servicios para atender a jóvenes y recibir ayuda de profesionales.

Si tienes cualquier problema o quieres conocer más sobre este tema acude a nuestra Asesoría de Salud de la Casa de la Juventud. ¡Te informaremos!