¿CUÁLES SON LAS ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL MÁS FRECUENTES?

¿Te has preguntado cuáles son las ETS más frecuentes? Aquí te lo contamos y también los síntomas de cada una de ellas, para que puedas identificarlas.

Veamos algunas de las ETS más comunes hoy en día. Sin duda la más extendida, pues afecta entre el 80 y el 90 % de las personas que interactúan sexualmente es el VPH. El Virus del Papiloma Humano que, según su variante, puede ser contenido por el propio sistema inmunológico, en la mayoría de ocasiones, es asintomático y, por ello, indetectable hasta que ha produce un daño que puede ir desde verrugas genitales hasta cáncer de cérvix. En los hombres pocas veces tiene manifestación, ni física ni patológica, además de no existir métodos indiscutibles para saber si un hombre es portador del virus o no. En las mujeres que, como decimos, sí puede provocar efectos entre graves y muy graves, sólo tenemos la citología como herramienta bastante fiable para detectarlo y para saber en qué grado nos está afectando. De ahí la enorme importancia de realizar visitas ginecológicas regulares.

Los medios preventivos frente a esa infección son el uso del preservativo y, en chicas, la vacuna que se muestra cada vez más eficaz, pero sólo es aplicable a mujeres que no han iniciado todavía sus actividades de interactuar sexualmente.

La clamidia es posiblemente la segunda ETS con mayor incidencia. La produce una bacteria que se puede combatir con eficacia a través de antibióticos. Sus síntomas en las mujeres son sangrado anormal, inflamación pélvica, sobre abundancia de flujo, molestias o dolor al orinar y, en ocasiones, dolor en el coito. Presenta la complicación de que puede permanecer latente mucho tiempo y manifestarse cuando menos se espera. En los hombres, también presenta algunos síntomas (molestias en los testículos y en la uretra así como secreciones) de menor importancia.

El VIH que es más que una ETS (pues se puede transmitir sin contacto genital), es muy temido por derivar en la enfermedad inmunodeficitaria conocida como SIDA. Pueden existir unas primeras manifestaciones de malestar general al poco de contraer la suficiente carga viral (entre una o dos semanas) y la mejor manera de detectarlo son los análisis sanguíneos que se realizan a tal efecto.

La gonorrea y la sífilis son también ETS transmitidas por bacterias (es decir, que tienen cura antibiótica y suele ser completamente erradicado el agente patógeno, al contrario de lo que sucede con las víricas, como el Herpes Genital).

La gonorrea suele presentar síntomas variados (desde malestar general a secreciones mal olientes, dolor abdominal y sangrados), alrededor de dos semanas después de contraída la bacteria, cosa que no siempre sucede con la sífilis que puede permanecer latente durante un tiempo indeterminado y producir efectos de gravedad generalizados cuando se manifiesta. Mientras la gonorrea se detecta por un análisis de orina y de flujos genitales, la sífilis se detecta por un análisis sanguíneo.

stop ets

El mencionado Herpes Genital, producido por dos tipos de virus herpes simples (VHS), puede mantenerse inactivo en sus manifestaciones, pero si se manifiesta, lo hace a través de erupciones, llagas o ampollas en la zona genital y perigenital (desde el ano a la zona interna de los muslos pasando por los glúteos) que producen comezón y dolor. Es un virus que permanece de por vida y hay personas que, tras un primer episodio sintomático (normalmente virulento), no vuelven a padecer sus efectos (actúan en ellos como una especie de vacuna), pero otras que suelen tener durante un plazo bastante largo episodios recurrentes. Conviene señalar que es altamente contagioso y requiere de medidas profilácticas y de higiene específicas (no compartir toallas, sábanas, etcétera) para evitar el contagio a personas cercanas al paciente.

Los mejores aliados preventivos: el preservativo y el sentido común

El mejor aliado preventivo para estos problemas sanitarios es siempre el preservativo (el masculino y, mejor aún, el femenino), así como el sentido común, incluido en éste último el evitar los miedos y aprensiones excesivas de forma que coarten patológicamente nuestra capacidad de amar.

No olvides, vive tu sexualidad y disfruta de ella de una forma saludable y responsable.

Si tienes cualquier otra duda puedes ponerte en contacto con nosotros  a través de nuestra Asesoría de Salud de la Casa de la Juventud de Córdoba.